Galletas Camafeo

INGREDIENTES PRINCIPALES
- 250 gr. mantequilla a temperatura ambiente
- 250 gr. azúcar glass
- 1 huevo xl a temperatura ambiente
- 650 gr. harina tamizada
- 1 chorrito de leche para ligar la masa
- 50 gr. de chocolate de cobertura
- Chocolate de cobertura (o chocolate con leche)
- Chocolate blanco
- 1 clara de huevo
- 200 gr. de azucar glass
- Colorante alimenticio rosa
Preparación de la receta
Para preparar la receta de Galletas Camafeo:
Batimos la mantequilla que tendremos a temperatura ambiente durante unos minutos. Cuando veamos que adquiere una textura cremosa, vamos añadiendo el azúcar glass poco a poco y batimos hasta que la tengamos perfectamente integrada, la masa haya blanqueado, aumentado ligeramente su volumen y tenga una textura esponjosa.
En este momento añadimos el chocolate derretido previamente en el microondas (que no esté demasiado caliente),
y añadiremos también el huevo, ligeramente batido hasta que quede integrado. A continuación, iremos añadiendo la harina poco a poco, sin dejar de batir, y mezclandola muy bien con el resto de ingredientes. Cuando estemos llegando casi al final de la harina, la masa empezará a desmigarse un poquito y tendremos que añadirle una o dos cucharas de leche, más o menos hasta que veáis que la masa vuelve a tener consistencia. Si nos pasamos con la cantidad de leche y nos quedase una masa muy blandita, podremos corregirlo añadiendo un poquito más de harina.
Ya tenemos nuestra masa lista. La cortamos en varias porciones. Estiramos una porción entre dos papeles de hornear y la metemos en el frigorífico para que la masa endurezca un poco y sea más fácil cortarla con el cortapastas. En esta receta, además de usar mi cortador oval, utilicé los minicortadores que compré en La Casita Dulce de las Flores (podéis verlos aquí) para hacerle una especie de filigrana a la galleta a unos 3 milímetros del borde. Yo normalmente la dejo enfriar entorno a las 4 horas. En esta ocasión sólo utilicé un trozo de masa porque me bastaba con una serie de 10 galletas, pero si os sobra masa podéis congelarla y utilizarla más adelante, queda igual de deliciosa.
Cuando ya tenemos nuestras galletas cortadas y puestas sobre la bandeja de horno, las reservamos en el frigorífico nuevamente para que no pierdan forma con el calor del ambiente. Precalentamos el horno a 180º y cuando ya esté calentito, metemos nuestras galletitas durante 12-15 minutos aproximadamente (esto dependerá de cada horno, así que es recomendable que en torno al minuto 10 estéis pendientes para que no se tuesten). Una vez estén hechas, las sacamos, las dejamos enfriar unos minutos en la misma bandeja y luego pasamos a una rejilla hasta que se enfrien totalmente, y pasada una hora ya podemos meterla en una latita para protegerlas del ambiente, no cojan humedad y conserven el crujiente hasta que las decoremos.
Durante las 4 horas que tuve la masa en el frigorífico, preparé el pastillaje y la glasa real para la decoración. Todo bien fácil, el pastillaje solo derretir el chocolate al baño maría o en el microondas (a potencia media) con cuidado de que no se queme porque se desmigará y endurecerá y una vez quede liquido y cremoso, vamos añadiendo al molde.
La glasa real, muy facilita también. Batimos la clara de un huevo y vamos añadiendo el azúcar glass tamizada poco a poco hasta que quede con la misma consistencia que la glasa que preparamos para delinear (esto es, unos 200 gr. de azucar aprox.)
Cuando ya tenemos el pastillaje endurecido, la galleta bien fría y la glasa real preparada, sólo queda montarla. Yo utilicé la misma glasa de la decoración para pegar el camafeo de chocolate a la galleta, delineé el pastilleje en algunas galletas y en otras lo punteé. Y luego, para darle un aspecto de colgantito, le puse unas cintas de raso rosa. Creo que quedaron muy lindas así.
Para terminarla, las metí en una bolsita de celofán y cerré con unos lazos de puntillita (simulando un poco la decoración vintaje que suelen llevar los camafeos) y lo metí todo en una bolsita que hice yo misma utilizando papel negro, una pegatina dorada y reciclando las cintas del asa de una bolsita comercial que tenia en casa.

En este momento añadimos el chocolate derretido previamente en el microondas (que no esté demasiado caliente),
y añadiremos también el huevo, ligeramente batido hasta que quede integrado. A continuación, iremos añadiendo la harina poco a poco, sin dejar de batir, y mezclandola muy bien con el resto de ingredientes. Cuando estemos llegando casi al final de la harina, la masa empezará a desmigarse un poquito y tendremos que añadirle una o dos cucharas de leche, más o menos hasta que veáis que la masa vuelve a tener consistencia. Si nos pasamos con la cantidad de leche y nos quedase una masa muy blandita, podremos corregirlo añadiendo un poquito más de harina.
Ya tenemos nuestra masa lista. La cortamos en varias porciones. Estiramos una porción entre dos papeles de hornear y la metemos en el frigorífico para que la masa endurezca un poco y sea más fácil cortarla con el cortapastas. En esta receta, además de usar mi cortador oval, utilicé los minicortadores que compré en La Casita Dulce de las Flores (podéis verlos aquí) para hacerle una especie de filigrana a la galleta a unos 3 milímetros del borde. Yo normalmente la dejo enfriar entorno a las 4 horas. En esta ocasión sólo utilicé un trozo de masa porque me bastaba con una serie de 10 galletas, pero si os sobra masa podéis congelarla y utilizarla más adelante, queda igual de deliciosa.
Cuando ya tenemos nuestras galletas cortadas y puestas sobre la bandeja de horno, las reservamos en el frigorífico nuevamente para que no pierdan forma con el calor del ambiente. Precalentamos el horno a 180º y cuando ya esté calentito, metemos nuestras galletitas durante 12-15 minutos aproximadamente (esto dependerá de cada horno, así que es recomendable que en torno al minuto 10 estéis pendientes para que no se tuesten). Una vez estén hechas, las sacamos, las dejamos enfriar unos minutos en la misma bandeja y luego pasamos a una rejilla hasta que se enfrien totalmente, y pasada una hora ya podemos meterla en una latita para protegerlas del ambiente, no cojan humedad y conserven el crujiente hasta que las decoremos.
Durante las 4 horas que tuve la masa en el frigorífico, preparé el pastillaje y la glasa real para la decoración. Todo bien fácil, el pastillaje solo derretir el chocolate al baño maría o en el microondas (a potencia media) con cuidado de que no se queme porque se desmigará y endurecerá y una vez quede liquido y cremoso, vamos añadiendo al molde.
La glasa real, muy facilita también. Batimos la clara de un huevo y vamos añadiendo el azúcar glass tamizada poco a poco hasta que quede con la misma consistencia que la glasa que preparamos para delinear (esto es, unos 200 gr. de azucar aprox.)
Cuando ya tenemos el pastillaje endurecido, la galleta bien fría y la glasa real preparada, sólo queda montarla. Yo utilicé la misma glasa de la decoración para pegar el camafeo de chocolate a la galleta, delineé el pastilleje en algunas galletas y en otras lo punteé. Y luego, para darle un aspecto de colgantito, le puse unas cintas de raso rosa. Creo que quedaron muy lindas así.
Para terminarla, las metí en una bolsita de celofán y cerré con unos lazos de puntillita (simulando un poco la decoración vintaje que suelen llevar los camafeos) y lo metí todo en una bolsita que hice yo misma utilizando papel negro, una pegatina dorada y reciclando las cintas del asa de una bolsita comercial que tenia en casa.
Foto del plato terminado:

