Muerte por chocolate (pero sin gluten)

Las claves

  • Ingr. prin.: Chocolate
  • Plato: Postre
  • Estilo: Sin gluten.
  • Ambiente: Celebraciones.
  • Tiempo: alto
  • Dificultad: medio
  • Comensales: 4

INGREDIENTES PRINCIPALES

  • Para el bizcocho
  • 200 g Azúcar
  • 110 g Harina de arroz
  • 65 g Cacao puro en polvo
  • 3/4 cucharadita Bicarbonato
  • 3/4 cucharadita Levadura química
  • 1pizca Sal
  • 1 Huevo L
  • 115 mL Leche entera
  • 60 mL Aceite de girasol o de oliva suave
  • 1/2 cucharadita Esencia de vainilla
  • 120 mL Agua hirviendo
  • Para la trufa
  • 250 mL Nata líquida de montar (35%MG)
  • 250 g Chocolate negro
  • 50 mL Agua
  • 40 g Glucosa líquida
  • 1 lámina Gelatina
  • Para el baño de chocolate
  • 250 mL Nata líquida para montar (35% MG)
  • 250 g Chocolate negro
  • Chispitas de chocolate
  • Para la salsa de chocolate caliente
  • 125 mL Leche entera
  • 75 g Azucar
  • 30 g Cacao puro en polvo

Preparación de la receta


En un recipiente grande mezcla los ingrediente líquidos (huevos, leche, aceite y vainilla) hasta que se homogenicen. Por otro lado, tamiza todos los ingredientes secos (harina, cacao, azúcar, bicarbonato, levadura y sal)


Incorpora los ingredientes sólidos a los líquidos en pequeñas tandas hasta obtener una mezcla uniforme y sin grumos. Cuando el horno ya esté caliente, añade el agua hirviendo a la mezcla de chocolate y remueve bien. Viértela en un molde amplio de 23 o 25 cm.


Hornea durante 30-45 minutos con calor arriba y abajo, o hasta que al pinchar con un palillo en el centro salga limpio. El tiempo dependerá de cada horno y del molde utilizado. Una vez hecho, déjalo enfriar sobre una rejilla dentro del molde hasta que esté a temperatura ambiente. Entonces desmoldar con cuidado y recortar con un aro de 20 cm, con el que iremos montando el resto de la tarta.


Para la trufa empieza por poner a remojo la gelatina en agua fría mientras vamos trabajando los demás ingredientes.


Monta la nata hasta que adquiera consistencia suficiente, y reservamos en la nevera.


Funde el chocolate al baño María. También se puede hacer al microondas en tramos de pocos segundos vigilando siempre no quemarlo.


Pon a calentar el agua con la glucosa y cuando hierva, retira del fuego y añade la hoja de gelatina bien escurrida, batiendo bien hasta que se disuelva. Añade el agua al chocolate fundido y remueve hasta obtener una mezcla homogénea


Mezcla la nata montada en dos veces, incorporándola con movimientos envolventes para que no se baje.


Una vez que se tiene una mezcla uniforme, vierte en el aro donde tenemos el bizcocho y alisa la superficie. Deja reposar en la nevera hasta que coja cuerpo. Esto llevara unas horas, aunque es mejor de un día para otro.


Cuando vayas a darle el baño final de chocolate, mételo en el congelador durante una hora o hasta que se vea lo suficientemente fría para colocarle la capa caliente. Desmolda con cuidado, aplicando un poco de calor en los laterales del aro si fuera necesario.


Para el baño final, pica el chocolate muy fino para aprovechar bien el calor de la nata y que se funda más rápidamente.


Pon en un cazo la nata y lleva a ebullición. Cuando suba la cúpula de espuma, retira del fuego y vierte directamente sobre el chocolate picado. Remueve con unas varillas empezando con pequeños círculos en el centro hasta que se derrita el chocolate y quede una mezcla lisa y brillante.


Coloca la tarta desmoldada sobre una rejilla y vierte el chocolate con cuidado, dejándolo resbalar por los laterales y ayudándolo con una espátula si fuera necesario. Al estar la tarta casi congelada, se solidificará rápidamente por lo que hay que trabajarlo lo más pronto posible.


Para tapar los posibles defectos de los laterales, coloca una buena capa de chispitas de chocolate en todo el contorno, aprovechando que el baño aun estará húmedo. Pasa con cuidado la preparación a un plato y conservar en nevera hasta el momento de consumir.


En contraste con la tarta fría, puede servirse con una salsa caliente de chocolate. Para ello ponemos todos los ingredientes en un cazo y colocamos al fuego, removiendo constantemente con unas varillas.


Cuando rompa a hervir, continuamos removiendo durante unos minutos hasta que adquiera una textura de sirope o caramelo ligero y entonces lo colocamos en una salsera


Foto del plato terminado:

Trucos

Si de verdad quieres que sea sin gluten, presta atención al etiquetado de los productos. Los que pueden dar más problemas son el chocolate, el extracto de vainilla y la gelatina. De todos modos, es fácil encontrar en el supermercado marcas con el certificado sin gluten.

La masa del bizcocho es muy liquida por lo que es recomendable que uses un molde estanco si no quieres que se salga por los laterales y se eche a perder en el horno. Sin embargo queda un resultado muy jugoso, y por eso es importante no manipularlo en caliente y esperar a que este totalmente frio.

Si no encuentras glucosa liquida se puede sustituir perfectamente por sirope de agave, azúcar invertido, sirope de maíz o incluso miel. El objetivo es que no se cristalice el azúcar dentro de la trufa y no se note en la boca al comerlo.

Si al hacer el baño de chocolate no consigues derretirlo bien solo con el calor de la nata, coloca bol al baño María y aplícale un poco mas de calor. Es trampa, pero no se notará demasiado la diferencia.

En su conjunto, la tarta es compleja pero cada elaboración por separado es muy sencilla. Basta leerlo con calma y organizar los tiempos. Por ejemplo: el bizcocho por la mañana, la trufa por la tarde y el baño de chocolate al día siguiente.

Al hacer la salsa de chocolate, asegúrate de ponerlo en un cazo con mucha más capacidad de la que necesitan los ingredientes fríos. Al hervir subirá mucho el nivel y no queremos que desborde. Esta salsa se pude hacer con antelación y luego calentarla al microondas cuando vayamos a servir.
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