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Me voy a comer el mundo: Irlanda

24 de julio de 2019

En el capítulo 37 del programa de televisión Me voy a comer el mundo, acompañamos a Verónica Zumalacárregui, a explorar Irlanda. Consulta aquí, dónde ver Canal Cocina para no perderte la serie. 

Conocida como "La Isla Esmeralda" este tesoro geológico del Atlántico acoge a lo largo de sus 3000 km de costa escarpados acantilados, playas interminables, bahías y albuferas donde podemos encontrar hasta 40 tonalidades distintas de verde. Pero la República de Irlanda no solo sorprende por su naturaleza, sino también por su cultura donde la literatura, la mitología y por supuesto, la música hace que descubrir este territorio resulte de lo más enriquecedor.

DUBLÍN PEQUEÑA Y VIBRANTE

De los casi 5 millones de habitantes que tiene la isla, más de un tercio vive en su pequeña pero intensa capital, Dublín. Verónica se ha dado cita junto a la Catedral de San Patricio con Imelda, una irlandesa que vivió durante años en Ibiza y que hoy se convierte en guía por un día.

Imelda nos descubre algunos de los símbolos de la ciudad, como sus coloridas puertas de estilo georgiano. Y es que cuenta la leyenda que las puertas se pintaron de vivos colores con motivo de que los propietarios fueran capaces de regresar a sus casas sin equivocarse tras las largas noches de ingesta cervecera en el pub de turno.

Nuestra siguiente parada es Merrion Square, una plaza ajardinada, también de estilo georgiano donde los dublineses acuden a descansar a menudo, durante su pausa del mediodía en el trabajo. En este parque se encuentra una estatua gigante dedicada a una de las figuras más influyentes de la literatura universal, el dublinés Oscar Wilde.

Pasamos a Grafton Street, la calle más popular para ir de compras. Aquí, siempre se puede encontrar a algún busker, que es el nombre que reciben los músicos callejeros, tocando. Es habitual, que en ocasiones artistas reconocidos se camuflen y toquen en las calles. Incluso Bono de U2, suele aparecer sin avisar y sorprender a los viandantes con conciertos improvisados.

Continuando con nuestro tour, nos topamos con la estatua de Molly Malone, otro de los iconos más reconocibles de Dublín. Situado en Suffolk Street. Cuenta la leyenda que Molly fue una mujer que vivió durante el siglo XVII, y se dedicaba a caminar por las calles de Dublín junto a su carretilla vendiendo mejillones y berberechos. A finales del S.XIX una canción llamada Molly Malone o Cockles and Mussels puso de moda la historia. De hecho, esa canción es el himno no oficial de Dublín y ha sido interpretada por diversos artistas como el grupo The Dubliners, U2, Sinead O'Connor y el mismísimo Ed Sheeran.

TYPICAL IRISH STEW

Verónica aprende a preparar con Imelda uno de los platos más tradicionales de Irlanda: Irish Stew (guiso irlandés). La gastronomía irlandesa es simple pero muy sabrosa, por lo que, tras hacer una breve parada en el mercado para hacerse con los ingredientes para el guiso: chirivías, zanahorias, cebollas, carne de cordero y el ingrediente estrella en la gastronomía irlandesa, la patata; ambas se ponen manos a la obra.

Una vez tenemos los ingredientes, lo siguiente que debemos hacer será marcar la carne de cordero y las verduras con un poco de aceite de girasol. A continuación, iremos colocando capas. Comenzaremos con una de carne, seguida de una capa de verdura, alternando hasta que se nos acaben los ingredientes. Cuando las capas están listas, les añadimos caldo y agua, y lo pondremos a hervir durante una hora. Transcurrido este tiempo, añadimos las patatas y dejamos que se cocine todo junto durante 30 min más.

De esta forma, Verónica pasa junto a Imelda y su familia una autentica cena irlandesa con este plato tan hogareño y perfecto para entrar en calor.

LOS MEJORES PUBS DE DUBLÍN

Cruzamos el río Liffey, para ir al norte de la ciudad. Concretamente al barrio de Smithfield donde Verónica ha quedado con Andy en "The Cobblestone", un pub en el que suele tocar a diario el violín, y beber cervezas. Junto a él, descubrimos la noche de Dublín.

Son las 4 de la tarde y los pubs ya están repletos.

Los irlandeses consumen de media 85 litros de cerveza al año y cerca del 33% del consumo suele ser cerveza negra, la favorita de Andy. La gente suele decir que con una de estas cervezas hay comida y bebida, dado su espesor y cremosidad. Su olor y sabor recuerdan ligeramente al café ya que el tostado de ambas bebidas es bastante similar. El color oscuro de esta bebida es debido a que en su elaboración emplean cebada tostada.

Verónica y Andy ponen rumbo a una de las zonas más populares de Dublín. Calles estrechas, suelo empedrado, gente por doquier y música todos los días. Así es Temple Bar, uno de los lugares más turísticos de la ciudad. Durante el día, sus tiendas vintage y cafeterías atraen a los visitantes. Durante la noche, los pubs se convierten en los protagonistas. Suele ser frecuentado sobre todo por turistas, ya que los dublineses no suelen acudir por esta zona.

Visitamos el bar más antiguo del país, The Brazen Head. Construido en 1198, es el sitio idóneo para beber, comer y bailar gracias a sus distintos salones con distintos ambientes. Este bar además es citado por el escritor irlandés James Joyce en su famosa obra Ulises. Y solía ser frecuentado por el mismo Joyce.

Cambiamos de sala, y descubrimos un espacio muy acogedor, con chimenea en el cual se planeó la Independencia de Irlanda. En este espacio se desarrollará nuestra velada. Verónica prueba el plato favorito de Andy, salmón en salsa de eneldo a la parrilla, acompañado como no, por una cerveza negra.

Y tras, la cena, llega el momento de disfrutar de la música y los bailes típicos irlandeses.

IRISH BREAKFAST

Durante el fin de semana, son muchos los irlandeses que se entregan al placer del Irish Breakfast, una bomba calórica capaz de resucitar a cualquiera después de una larga noche de pubs.

Verónica se encuentra con Mark, en la casa de este, donde junto a sus dos compañeros de piso prepararemos y degustaremos el autentico desayuno irlandés: Salchichas, beicon, morcilla, tomate y champiñones acompañado por una rebanada de pan untada de mantequilla con un huevo frito por encima. Y la típica taza de té, que no puede faltar.

Tras este potente desayuno, estamos listos para seguir conociendo la ciudad. Verónica y Mark se dirigen al sur de Dublín, donde se encuentran los barrios más ricos de Dublín. Pasamos por delante del Banco de Dublín, edificio que antiguamente acogió al Parlamento.

De ahí, nos dirigimos al Trinity College, la universidad más famosa de Irlanda. Donde han estudiado importantes personalidades como Oscar Wilde o Bram Stoker. Tan solo el 10% de los alumnos irlandeses acceden a esta universidad, Mark es uno de los pocos privilegiados que tiene la posibilidad de estudiar aquí.

Para terminar nuestro recorrido por Dublín, visitamos el conocido "Paradise of the Sweet Tooth" donde probamos uno de los postres más deliciosos y afamados de Irlanda: La Baileys cheesecake. Junto a una buena taza de té con leche, que es todo un ritual en la cultura irlandesa.

EL OESTE DE IRLANDA: GALWAY

Ponemos rumbo al oeste para conocer Galway, la ciudad más bohemia y musical del país donde se mantienen muy vivas las tradiciones y la lengua irlandesa. En el centro histórico nos espera Mary, autóctona que estudia español.

Galway y el oeste de Irlanda tienen fama gastronómica por el marisco que se recoge en su escarpada costa. Aunque todos son exquisitos, la estrella sin duda es la ostra de Galway. En el restaurante ANIAR, uno de los más famosos de la ciudad el chef con estrella Michelin JP McMahon nos prepara un plato de ostras a la parrilla, bañadas en mayonesa de ostras y decoradas con alga. Un plato con todos los matices del mar.

Mary, enseña a preparar a Verónica uno de los platos mas tradicionales de la cocina irlandesa que tan solo cuenta con tres ingredientes: El "Bacon and cabbage". Este plato se prepara únicamente empleando carne de cerdo, patatas y col. Al servirlo podemos acompañarlo con salsa bechamel.

PARQUE NATURAL DE CONNEMARA

Salvaje, inhóspita y misteriosa. Así es Connemara, una región ubicada a hora y media de Galway. Es la región de Irlanda donde más se habla gaélico.

Uno de los sitios más emblemáticos y bonitos para visitar es la Abadía de Kylemore. Un palacio construido para el inglés Mitchell Henry, quien, tras pasar su luna de miel en Irlanda, decidió construir este palacio para su esposa Margaret.

La belleza de Connemara combina mar y tierra. A los pies de sus colinas y montañas el océano Atlántico se combina con el agua dulce. Aquí, Verónica tendrá la oportunidad de recoger y probar los mejores mejillones de Irlanda. Preparamos un Seeafood Chowder, una sopa cremosa y espesa de mejillones y almejas que deleitaremos junto al mar.

No te pierdas los capítulos de Me voy a comer el mundo con Verónica Zumalacárregui en Canal Cocina. Consulta aquí los próximos pases de la serie. 
Conoce el resto de ciudades que ya ha visitado Verónica Zumalacárregui en nuestra sección Me voy a comer el mundo.

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