- Claves
Ingr. prin.:Arroz
Plato:Acompañamiento
Estilo:
Ambiente:
Tiempo: medio
Dificultad: medio
- Ingredientes principales
1 calabacín mediano
10–12 tomates cherry,
3 huevos medianos
100 ml de leche
100 g de harina de trigo
1 cucharada de levadura química
60–80 g de queso rallado
2 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharadita de orégano seco
Sal y pimienta al gusto
Moldes de silicona para muffins o papel para cupcakes
Spray o un poco de aceite para engrasar los moldes
- Preparación de la receta
Ralla el calabacín con un rallador grueso. Colócalo sobre un paño de cocina limpio o papel absorbente, exprime bien para quitar todo el exceso de agua y reserva. En un bol grande, bate los huevos con la leche hasta que estén bien integrados. Añade la harina tamizada, la levadura química, el orégano, la sal y la pimienta. Mezcla bien hasta obtener una masa homogénea y sin grumos. Incorpora el calabacín rallado y escurrido, el queso rallado y el aceite de oliva. Remueve hasta que todos los ingredientes queden bien distribuidos en la masa. Engrasa ligeramente los moldes de silicona para muffins con spray o un poco de aceite. Reparte la mezcla de calabacín en los moldes, llenándolos hasta unos 3/4 de su capacidad. Coloca encima de cada muffin dos mitades o cuartos de tomate cherry, presionando ligeramente sobre la masa para que se integren un poco. Si quieres, puedes añadir una pizca más de queso rallado por encima para gratinar. Coloca los moldes de muffins en la cesta de la airfryer. Precalienta la airfryer a 180 ºC durante 3 minutos y cocina los muffins a 180 ºC durante 12–15 minutos, hasta que estén dorados por arriba y, al pinchar con un palillo en el centro, salga limpio. Deja reposar los muffins salados de calabacín y tomates cherry en los moldes unos 3–4 minutos antes de desmoldarlos. Sirve templados o a temperatura ambiente.